De Brujo a Huairavo

Las Voladoras son mujeres que participan en las actividades de la brujería en Chiloé, y que tienen el don de transformarse en un ave. Son ayudantes y mensajeras de los Brujos. Generalmente la elegida es una hija de brujos o una mujer leal a ellos; a la cual se le enseñarían algunas artes mágicas, pero no todos los secretos. Para poder llevar los mensajes la mujer se transforma en ave, generalmente en huairavo, llamada también: bauda, gauda, guaco, garza nocturna, huaco o martinete común.

Para realizar la transformación requiere beber un jugo amargo preparado por un brujo; mientra vomita sus intestinos en una lapa (vasija de madera) el brujo recitaría ciertos versos para iniciar la transformación. Mientras vuela la voladora lanza desagradables gritos que pueden ir de risas histéricas a burlonas carcajadas; el lamento de un animal herido o el llanto de una mujer. Las viseras deben ser puestas a buen resguardo, ya que si al volver antes de que amanezca no encuentra sus intestinos y no los vuelve a tragar, entonces no puede recuperar su forma y queda atrapada en el cuerpo del ave, muriendo un año después.

El Huairavo (Nycticorax Nycticorax) o Garza bruja, al que los Mapuche llaman Werao, pertenece a la familia de los Ardeidos, incluida dentro del orden de los Pelecaniformes. Tiene una longitud de  56,5 cm y una envergadura de 112 cm. Cabeza, dorso y lomo negruzcos con brillo metálico tornasolado azul y verde. Frente, cara y partes superiores del pecho blanco variando hacia el gris en las partes inferiores. Alas grises y pico amarillo muy oscuro. Patas amarillas e iris rojo notable. Presenta 2 0 3 plumas blancas que salen desde la nuca no siempre visibles.

Vuelo lento y pausado. Crepuscular y nocturno aunque ha sido observado en el mar en la madrugada (bahía de Concepción) acechando sus presas -crustáceos, peces y batracios- desde los roqueríos. Es posible verlo cruzando el cielo de la ciudad el crepúsculo desde sus dormideros localizados en los árboles de los cerros hacia las lagunas y marismas. Muy vocinglero, emite un ronco ladrido e puede ser escuchado en los sectores urbanos y rurales.

El  juvenil es  pardo grisáceos más oscuro en las alas, con líneas longitudinales color leonado en éstas. Pico amarillo oliváceo. Iris naranja.

Nidifica a partir de octubre solo o en pequeñas colonias sobre árboles, totorales o acantilados. Su nido es una estructura abierta, construida a base de ramas secas y con poco forro. Coloca de 2 a 4 huevas elípticos u ovales de olor celeste verdoso. Medidas: 55 x 38 mm, aproximadamente.